martes, 27 de marzo de 2012

"Silencio" by: Becca Fitzpatrick

Lentamente, los labios de Patch se amoldaron a los míos. Disfruté de la deliciosa sensación mientras su boca presionaba y se deslizaba sobre la mía. No quería que estuviera enfadado. Quería que confiara en mí, como yo confiaba en él.
-Ángel -dijo a través del beso. Luego se apartó, tratando de adivinar mis deseos.
Incapaz de estar tran próxima a él sin que me tocara, lo cogí de la nuca y lo atraje hacia mí. Me besó más intensamente, al tiempo que deslizaba las manos por mi cuerpo; el roce me provocaba descargas eléctricas bajo la piel.
Me desprendió un botón del jersey, luego dos, tres, cuatro... hasta que se me cayó de los hombros y quedé en camisola. La levantó y me acarició el estómago con el pulgar, haciéndome jadear.
Una sonrisa de pirata se asomó en su rostro y se concentró en besarme el cuello; el roce de su barba era una delicia.
Entonces me recostó contra las almohadas.
Me besó profundamente, se apoyó en los codos y de repente sus rodillas me inmovilizaron las piernas, el roce de sus labios era cálido, áspero y sensual. Me apretó contra su pecho y me aferré a él, como si soltarlo significara perder una parte de mí misma.

Rabia


Siento que en cualquier momento voy a estallar y a pegar a alguien. Quiero torturarla durante cien horas, hacer que suplique por su vida, reír cuando sus primeras lágrimas caigan. Ese desprecio infinito hacia ella, va creciendo por momentos y solo me consuela el saber que me queda poco para soportarla. Aún así deseo irrumpir en su vida y dejar huella en ella; destrozarle los pómulos contra el bordillo de la acera, dislocarle los dedos uno a uno mientras una fina navaja recorre su vientre clavándose poco a poco.



martes, 6 de marzo de 2012

Feliz cumple ~

17 años ya en este mundo.
17 años imaginando.
17 años sonriendo.
17 años persiguiendo mis sueños.
17 años con altibajos.
17 años intentando ser mejor.
17 años siendo yo misma.
17 años queriendo ser otra persona.
17 años viviendo cada minuto.
17 años, al fin y al cabo.


domingo, 19 de febrero de 2012

Sentimientos

Quiero decirte tantas cosas, que no encuentro palabras para ello.
Es imposible que no hayas sentido los abrazos, las caricias y los besos que cada segundo te doy en mi imaginación. Mi corazón está lleno de ti y se encuentra desesperado esperandote. No tengas dudas de mí, porque creo que nadie te puede amar como yo, nadie puede sentir tu ausencia como yo la siento y nadie puede quedar tan triste como yo quedo cuando no te veo.
Cuando el viento cálido roza mi cara pienso que son tus labios y mi corazón se acelera sin quererlo. A veces, cuando cierros los ojos, puedo sentirte muy cerca mío, puedo sentir tus brazos alrededor de mi cintura y tu respiración tranquila en mi espalda.

lunes, 23 de enero de 2012

Trozos

Recojo los trocitos de mi corazón medio roto. Por un día estuve feliz... Duró demasiado mi felicidad


martes, 17 de enero de 2012

Lluvia

Me sentía furiosa. La sangre hervía dentro de mi cuerpo. Las ganas de romper algo eran cada vez más intensas. Apreté los puños, sintiéndo cómo las uñas rasgaban la palma de mi mano. Contuve un grito enfurecido, dejando que las gotas de lluvia recorrieran mis mejillas. Cerré los ojos y alzé la cabeza al cielo. Las incontables gotas de agua fría terminaban su viaje al chocar contra mi cuerpo y eso me tranquilizaba. Permanecí un par de minutos quieta con los puños ya abiertos. Abrí los ojos y me froté los fríos dedos entre sí para entrar en calor.


viernes, 6 de enero de 2012

De un verso a una canción

Poco a poco vas consiguiéndolo.
Vas consiguiendo ese sueño tan deseado, tan lejano en un comienzo.
Alcanzas el desarrollo de todo esto, donde tu don va floreciendo.
Miles de ideas se agolpan en tu mente y escribes sobre el papel todo lo que sientes.




Sólo un chico normal y corriente, con aficiones de un chico adolescente.
Con una voz increíble, que te hace sentir libre.
El final del sueño está lejos, cierra fuerte los ojos y para el tiempo.

http://dualmc.blogspot.com/

martes, 3 de enero de 2012

Sacrificio de un ángel

Había empezado a llover cuando llevaban rato en silencio dentro del coche. La respiración agitada de él y los quejidos de ella rompían, junto con el choque de las gotas de lluvia en el cristal, el silencio. Con torpeza, ella abrió la puerta del coche y caminó hacia el porche de la vieja casa.
-Te quiero -oyó antes de llegar a la puerta
. Se detuvo para darse la vuelta-. Prefiero huir y vivir contigo a observarte desde el cielo y no poder tenerte nunca.
Las lágrimas volvieron a adornar sus blancas mejilla
s. Él, rápidamente, corrió a su lado y le secó la cara con un dedo. Besó con sumo cuidado una pequeña brecha que tenía ella en la ceja.
-No puedes estar conmigo -trartamudeó ella aferrándose a su camisa-. Por mi culpa los ángeles están furiosos contigo... Te matarán si renuncias a tus alas. Debes irte cuanto ant...
Un beso le impidió terminar.

-Siempre serás mía -murmuró él en su pelo-. Siempre.