viernes, 29 de abril de 2011

If you read this, you are beautiful

Había sido una noche muy larga. El cielo estaba nublado y la habitación totalmente a oscuras, cuando intenté por enésima vez dormirme. Sentía los latidos del corazón retumbar en mi cabeza, la nariz me escocía de tanto sonarme y parpadear se me hacía imposible del dolor que sentía.
De repente, escuché el vibrar de mi móvil y, alargando un brazo fuera de las sábanas, contesté a la llamada.
-¿Sí?
-¿Estás mejor? -susurró al otro lado del teléfono mi mejor amigo.
Hubo un silencio por parte de los dos.
-¿Estás en tu cuarto? -oí tras varios minutos.
-Sí, en la cama acostada con un paquete de pañuelos al lado.
-No te asustes.
El ventanal se abrió de pronto para dar paso a un chico blanco como la nieve y rubio alemán.
Me levanté enseguida para fundirme en un abrazo con él sin poder evitar volver a llorar.
Ambos nos acostamos en mi cama.
-Te he traído una cosa -me comunicó sacando del bolsillo un papel doblado y cinta adhesiva-. ¿Recuerdas esta foto? Nos la hicimos hace tres años, cuando nos conocimos en aquel parque de atracciones.
Pegó la foto en el somier de la litera superior.




-Quiero que vuelvas a sonreír como ese día -me susurró al oído con mucho cariño-. Ese día no te importaba lo que dijera ni lo que hiciera nadie. Yo quiero ver a esa chica, no a la chica que está triste por los comentarios de gente.
Besó mi frente y volvió a sacar otro papel de su bolsillo, repitiendo la misma acción que antes. Esta vez, era una foto de una báscula y había un espacio en blanco justo encima. Acto seguido, él sacó un permanente para escribir: Tú eres más importante que este número.



miércoles, 27 de abril de 2011

I wish him~

Una sonrisa en medio de un beso, un lametón en su mejilla, despeinarle mientras no estamos hablando, no parar de mirarle sin que él se de cuenta, pensar cómo comerle a besos en mi mente, sentir sus dedos acariciar mis piernas, notar mi corazón acelerarse cada vez que le veo, detenerse el tiempo cuando me dice un "Te quiero", agobiarme por creer llegar tarde a una cita, hacer todo lo posible por verle un minuto más...
Son tantas cosas relacionadas con él, que podría pasarme una vida entera diciéndolas y no terminaría.
Es tan dulce, que dan ganas de comérselo; está tan relajado, que es imposible enfadarse cuando estás a su lado; no existen los problemas, porque él te ayuda a que siempre sonrías y veas lo positivo.
¿Perfecto? Lo dudo. Nada es perfecto y él, lo es todo



sábado, 23 de abril de 2011

010609

Mi mente ya no es capaz de recordar el momento exacto en el que tus ojos marrones encontraron los míos. Esa mirada de confianza y simpatía, hizo que enseguida nuestros corazones entraran en contacto a pesar de que nuestras voces no habían invadido la mente de la otra.
Nuestros "enfados" han sido muy estúpidos y, los pocos que hemos tenido, los hemos sabido resolver.
Te conozco demasiado y ya eres como una parte de mí. Sabes que no me gusta verte triste y que me da rabia no poder ayudarte en algunas cosas.
Me encanta verte sonreír y poder escuchar tu risa casi todos los días. Eso me hace sentir bien porque sé, que por un momento, olvidas todo lo malo.
Te quiero, y no sabes cuanto



miércoles, 20 de abril de 2011

Encuentro

El reloj de la estación marcaba las cuatro en punto de la tarde. Ella había llegado bastante tiempo antes de la hora acordada y ahora contemplaba ansiosa, sentada en un banco, llegar el tren.
En cuanto las puertas se abrieron, se levantó de un salto. Su corazón latía cada vez con más fuerza y sus manos, inquietas, jugueteaban con su minifalda. No le costó distinguirle entre toda la multitud que bajaba desesperada del mismo vagón. Él, con paso tranquilo, avanzó dibujando una gran sonrisa.
Se detuvo a un escaso medio metro para contemplarla. Ella miraba al suelo intentando no sonrojar de los nervios, pero algo la distrajo: los dedos de él acariciaban su cuello con gran cariño. Un escalofrío recorrió el cuerpo de la chica que se encogió ligeramente y se atrevió a mirarle a los ojos. Él seguía sonriente, dejando ver sus marcados colmillos que adornaban una perfecta sonrisa.
No supo muy bien cómo pasó, pero se encontró entre sus brazos y con la cabeza apoyada en su hombro. Cerró los ojos para disfrutar aquel momento: llevaba esperándolo mucho tiempo.


martes, 19 de abril de 2011

2♥~!

¿Cómo olvidar aquel instante en el que te vi por primera vez?
Ahora te tengo junto a mí, eres parte de mi ser.
Todo eres tú y no encuentro la manera perfecta de decirte cuánto te quiero.



Dos meses. Solo dos meses junto a ti.
Queda mucho tiempo a tu lado y, por mucho que mi mente lo intente, mi amor por ti no podrá separarnos.
¿Te quiero? Dos palabras que simbolizan mucho.
Pero yo tengo una palabra que significa más que eso:



domingo, 17 de abril de 2011

Dinero

Un simple papel tintado, un simple metal con forma y un numerito en una de sus partes.
El dinero es eso, simples materiales que mueven nuestro mundo.
Ojalá el dinero se acabara para siempre y lo hiciéramos todo como antes: por trueques. "Te cambio una cabra por cuatro gallinas" decíamos antes. "Quince euros por la camisa, por favor" decimos ahora.
Al menos somos educados a la hora de robarnos el dinero. Irónico, ¿no crees? Algo tan fundamental como el agua, depende de un frágil papel que puede romperse con unas tijeras (tijeras que anteriormente haz de comprar o robar)
Me da asco cómo se ha convertido el mundo gracias al dinero. Somos seres egoístas cegados por unas monedas.



sábado, 16 de abril de 2011

Caress

Ese tacto de sus labios, esas caricias en mi cuerpo, su respiración chocando contra mí, su olor, los latidos de su corazón... Son cosas simples que hacen de él, una persona única. Cuando me mira sonriente o cuando me dice un "Te quiero", mi alrededor se desvanece por completo. Es como estar en el vacío junto a él, siempre con él.



martes, 12 de abril de 2011

¡Playa!

Quiero sentir la arena acariciar mis pies, quiero sentir el agua jugueteando con mi cuerpo, quiero sentir el sol tostar mi piel